Siempre me gustaron los lunes. Mientras para muchos representan volver a la rutina, para mí tienen algo de comienzo: una nueva semana, nuevas posibilidades y esa sensación de que algo puede volver a empezar.
De esa pequeña contradicción nació No tan lunes. Primero como una curiosidad personal y, con el tiempo, como un espacio para pensar en voz alta, hacer preguntas, compartir historias y conversar con invitados sobre esas cosas que nos atraviesan. Un podcast que también terminó teniendo algo de catarsis, donde no siempre se trata de encontrar respuestas, sino de animarnos a hacer mejores preguntas.
Porque quizás los lunes —como tantas otras cosas— no sean tan lunes como pensamos.